Cuando la piedra esconda la mano,
cuando la mano se coma a la serpiente,
cuando el silencio grite sin remedio,
cuando el mundo no gire
y el mar se reseque;
cuando los pies ya no rueden
y el río se pare.
Cuando el vértigo sea valiente
y la sangre no recorra mi cuello,
cuando muera viviendo,
cuando viva sin respirar.
Cuando el viento me arrastre 
y la corriente ya no se llame aire,
cuando las tripas no suenen
cuando sacie mi sed 
cuando la tortura se vuelva paz.

Cuándo.
Cuándo.
Cuándo será.
Cuándo.
Cuándo.

Ahora.
Nunca.

Ahora.

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