No se asusten. Lo de las luces fundidas suele ser lo normal. Ya no cabe tanta luz en este escenario.
Ya no aplaude el público porque no lo hay.
Vuelvo a ser la protagonista, pero no se asusten.
Solía ser lo normal: yo contra todo. Y todo no está.
Así que no, no se asusten. Si queda alguien escondido tras las butacas que hable ahora o calle y se marche para siempre.
Que una ya no lee mentiras.
Que una no se puede pasar la vida cuidando de los demás.
Existo.
Hola.
Estoy aquí.
El cariño también me necesita a mí.

Ya nadie se molesta en dar,
porque para qué
si es más fácil morir.

Esta noche no hay nadie, pero no,
no se asusten.
El que ladra mucho muerde poco
y suele morir de rabia.


Un aplauso. Dos.
Tímido público retorcido.

Ni siquiera os quedan lágrimas para llorar,
así que no se asusten.

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