viernes, 17 de abril de 2015

Y de repente empiezo a tenerle una envidia terrible a su cigarro. 
Tiene que ser cómodo posarse en esos labios.

1 comentario:

  1. Qué bonito, debo haber escuchado esas dos frases por algún lado,
    qué envidia de aquello que puede rozar el cuerpo de esa persona por la que estamos loc@s.

    isabelrgmz♥
    http://thiswildliffe.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar

Qué difícil.

Me pongo el cinturón de seguridad por si acelero y me da por tropezar. O por si hablo de más, por si te asusto, por si sales corriendo,...