Un mal día




Hoy es uno de esos días grises. En los que no me importa en absoluto el color que tenga todo lo que me rodea: Todo será gris.
Hoy es uno de esos días en los que las heridas se abren y alguien juega a echarme alcohol para que el dolor crezca. Hoy es uno de esos días en los que a penas miro el teléfono. La música suena pero no la oigo, solo es lluvia que cae sobre mi espalda. Camino tan vacía que la gente ni si quiera me ve pasar. Mis pasos ya no se oyen. Hoy es uno de esos días en los que nadie pregunta y todos responden. Uno de esos días en los que nada alivia la insensatez que parece llevar el timón de mi vida. Me convierto en una ecuación mal resuelta, en una duda existencial que nadie podrá responder jamás. De repente siento las manos heladas, mi mundo deshecho y más dolor en el pecho del que nadie jamás podrá explicar. Siento que mi cuerpo ni si quiera me pertenece, va por libre, mientras mi mente vuela a lugares tan lejanos de aquí que parezco vivir una vida paralela.
Hoy el cielo no es lo único que está gris.
Hoy también está gris mi alma. La misma que me suplica que no me rinda mientras suspira.
La misma a la que últimamente parezco dar la espalda.
Hoy se han derrumbado muchos de los muros que he estado intentando construir a lo largo de estos meses y supongo que por eso el golpe ha sido tan fuerte.
Trataba de parecer mucho más fuerte de lo que soy. Trataba de ser fuerte y nunca he sabido serlo.
Solo soy un iceberg en medio de un desierto..
Una pieza mal hecha que no encaja en el mundo de nadie.
Por eso siempre se despiden de mí. Y se van. Dejándome desnuda en medio de cualquier invierno.
Dejando a mis pulmones sin aire.
Soy solo un patrón mal hecho.
Un libro que no quiso firmar nadie.
Hoy es uno de esos días en los que el silencio se hace insoportable. Y parece estar empañado de palabras que no dicen nada.
Soy un final mal escrito, con mala letra y de manera rápida.
Tan rápida que siempre consigo hacerme fugaz y escaparme del tiempo.
Hoy nada de lo que escriba, o diga, o haga, tendrá sentido. Solo habla una Noelia que había enterrado. Una Noelia de corazón desolado y páginas rotas.
Una Noelia que no cuenta su historia por miedo a recordar que aquella vida que se empeña en borrar una vez fue su vida.
Hoy es un mal día, para qué voy a mentirme.
Un día de estrujarme el corazón y no sacar nada. Uno de esos días en los que soy más hielo que humana, en los que me caigo y no hay nadie sosteniendo mi mano. Uno de esos días en los que soy yo misma la que se levanta y se repite una y otra vez que tiene que seguir caminando.
Hoy es un día de esos en los que nadie te recuerda pero tú recuerdas a todas y cada una de esas personas que se marcharon.
Hoy no solo la lluvia ha comenzado a mojarte, también esas lágrimas empapan tus mejillas.
Hoy es uno de esos días en los que el paraguas no sirve para nada, él no puede cubrirme de todo lo que parezco llevar a cuestas.
Hoy hay infinitos ojos mirando el mismo cielo que yo, pero ninguno de ellos lo mira con tanta nostalgia.
Hoy no es un buen día para ser fuerte ni fingir que veo color donde solo hay distancia.
Hoy no es un buen día para escribir porque si lo hago solo hablaré de mis descosidos.
Hoy es uno de esos días en los que huir es la mejor opción, pero tampoco tienes dónde ir.

Hoy es uno de esos días en los que mis ojos podrían decir más que cualquier palabra que yo escriba.

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