Me pregunto si algún día llegarás.

Me pregunto si algún día alguien se fijará
en la chica de la risa tonta.La misma que con su silencio grita.

Si alguien me dará la oportunidad
de concederle mil locuras,
mil ideas,
mil sueños,
si alguien podrá darme un poco
de verdad.

Me pregunto si algún día alguien
podrá llamarle amor a mis hombros
y besar cada poro de esta piel
cansada de desengaños.
Y de vientos.
Y de tempestad.


Me pregunto si algún día
alguien me mirará
y pensará en el enigma que guardan mis ojos.
Y se preguntará si mi alma ha estado triste.
Si he llorado un poco de más alguna vez.
Si me han roto la esperanza.

Me pregunto si saboreará cada pregunta,
cada respuesta.
Si no buscará más allá de lo que sienta.
Me pregunto si algún día alguien 
podrá ver más allá de lo percibido. 


Si no le tendrá miedo a las caídas.
A las huidas.
A los trenes.
A las madrugadas.
A los cigarros que nunca probé.
A los versos rotos que me persiguieron.
Si alguien algún día me dará motivos
para dejar de escribir
triste.


Y solo necesite refugiarme en la melancolía
de las palabras
cuando la vida sea demasiado puta
para contenerme.


Me pregunto si vendrás.
Seas quien seas.
Si vendrás a salvarme.

Me pregunto si compartirás silencios.
Y carcajadas.
Y te dejarás querer un poco.
Si me prestarás tus alas.


O si me dirás que las tuyas también están rotas.



Si podremos reconstruirlas. 
Me pregunto si algún día vendrás
a curar las cicatrices de la desconfianza.
Y borrar el miedo.
Y me devolverás la risa que
nadie
o quizá muchos
me robaron.

Quién estaría dispuesto a entrar
en la locura de querer
no huir
nunca más.
Quién podría querer saber más
sobre la chica de los ojos cansados.

Me pregunto si abrirás la puerta.

No sé quién eres.
Pero cuando sepas quién soy
quiero que vengas.


Y no hará falta que quieras bajarme la luna,
ni contengas esta historia con promesas,
con que mires directo a estos ojos
y asientas
yo ya sabré que has llegado para no soltarme.


Espero que vengas.
Y que antes de saber tu nombre
yo ya haya visto el misterio de tus ojos.
Espero querer saber de ti
tanto como tú quieras saber(me).


Que nos sobren almohadas. 
Que nos sobren sábanas.
Cigarrillos de después.
Palabras. No sé.
Que solo tú necesites de mí.
Que nos tiemble la espalda
que se nos desgarren los miedos.
Y que la guerra ente dos cuerpos
se convierta en batalla
ganada.
Porque ninguno pueda perder.
Que queden empatados los labios.



Quiero que alguien muerda mis sueños
pero también mis labios.




Quiero la sensibilidad de un corazón
y la dureza de un alma.
Que nunca nadie más se marche
después.


Que el café no sea quien nos despierte
sino que lo hagan las ganas
de no querer salir
de esa cama
que nos
 encierre.






Qué dulce sería que llegaras justo ahora
cuando no estoy buscándote.
Y pueda decir que sin buscar
encontré.
Que sin querer
te quedaste.



 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ni novios, ni amigos, ni colegas. Somos lo que el tiempo deja.

Si algún día te preguntan por mí.

Palabras que te mereces aunque no lo sepas.