Yo antes tenía miedo. Miedo a que la vida girara siempre hacia la misma dirección; miedo a la decepción. A correr riesgos, a apostar, a quedarme en números rojos. Me daba miedo la confianza, la soledad... incluso la mismísima felicidad. Pero llegaste.
Como reaparecen los colores vivos en primavera te encontré. Justo cuando más ayuda necesitaba y cuando más callado me lo tenía. Desde entonces ya no me da miedo la dirección que tomen las cosas... sé que estarás tú para guiarla.  Y sé que si apuesto todo lo que tengo por ti sería imposible quedarse en números rojos. Y es que puedo confiar sabiendo que tras de ti no habrá una decepción. Y ya no le temo a la felicidad porque ahora sé lo que es ir cogida a tu mano mientras me como el mundo a sonrisas. Ya no me da miedo despertarme todas las mañanas, porque sé que al inclinar la cabeza hacia un lado te encontraré. 
Y encontrarte no me da miedo. 

Comentarios

  1. Me encanta tu blog, me encanta como escribes y me encanta leerte. Pasate, yo acabo de empezar uno nuevo. Espero que te guste!! besoooos

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    1. Muchas gracias! Me anima mucho que a la gente le guste lo que escribo! Me pasaré! Un besito.

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