Amanecer en tu risa.




Y no había contemplado jamás algo con más dulzura
que la sincronización de dos risas que se cruzan.




























- Tendría que saber explicarte por qué te quiero y sin embargo, no puedo. Supongo que tiene que ver con eso que llaman amor...
- ¿Eso quiere decir que me quieres de verdad, no?
- Quiere decir que me has dado muchísimas más risas que llantos, muchos más momentos buenos que malos. Que nunca te has ido, que siempre has esperado, aceptado, asumido. Que nunca te faltan las ganas de robarme un beso, un abrazo. Y que nadie me había hecho sentir jamás tan bien como cuando estoy a tu lado. Así que supongo que te quiero, sin contratos, peros o por qués. Te quiero, y me he dado cuenta de que durante todo este tiempo no es algo que haya dudado ni un momento. 

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