domingo, 26 de mayo de 2013

Un dos y un séis.




Sé que te he encontrado.
No importa cuándo, dónde o por qué.
Lo único que sé es que hoy hace dos meses de esa nueva oportunidad. De ese camino que se trazó, de esa línea continua que se alargará y será infinita.
No importa si el camino se hace duro o pesado.
Lo importante es que caminaré a tu lado. 

¿Sabes? Me has salvado. En todos los sentidos en los que puedes salvar a una persona.
Ahora me levanto cada día sabiendo que en un beso se apagará todo lo malo.
Y si esto es un sueño no me importaría no despertarme.
No quiero despertarme. 

Solo querría hacerlo si me aseguras que estarás a mi lado cuando abra los ojos. 
Puedes fundirte en mí.
Que tu abrazo sea el único abrigo. 
No me importa el lugar, ni el tiempo que pase si estoy contigo. 
Y eres eso que siempre he querido que me pasara.
Todo lo que he querido que sucediera.
Y ahí estás, mírate. 
Mírame.
Míranos.
Ahí estamos.
Y te juro que somos infinitos. 




Te quiero, de la manera más precisa, más loca y más fuerte en la que se puede querer a alguien. 

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