martes, 16 de abril de 2013

Culpable.

 
Seré culpable de aprender a caricias las coordenadas de tu cuerpo. De no necesitar de mapas para encontrar tus debilidades. Seré culpable de acariciar el cielo al filo de tus labios, de encontrarme si me pierdo en ti. De eso seré culpable, de nada más. Seré culpable de escribir sobre tus labios, y de querer imitar en letras la calidez de tus miradas. Seré culpable de no hacerte justicia con mis palabras al hablar de lo que me encanta tenerte. Seré culpable de haberme hecho adicta a tus 'Bona nit' y haberme hecho fan de las caricias del alma. Pero jamás podrán culparme por no haber cuidado de ti, de haber besado tus lágrimas. Jamás podrán culparme del dolor o de la magia negra del destino si por desgracia un día lograra alejarte. Lo único de lo que soy culpable es de no haberte comido a besos en cada esquina a cada segundo, de haber perdido el tiempo mirando al cielo si tus ojos decían mucho más que las estrellas. Pero jamás culpable por no haber agarrado tu mano con fuerza y haberte dicho al oído que todo saldría bien.
 
 

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