Bésame hasta que deje de existir. Quiero consumirme si el que va a gastar mi piel, eres tú. Bórrame las huellas dactilares, no las necesito. Quiero que traces una ruta imaginaria con tu boca, que cruce todo el universo hasta llegar a mis besos. Quédate esta noche, y demostrémosle al fuego que quien juega con él no siempre se quema. Que el destino nos llamará pero nosotros no le cogeremos el teléfono. Quédate conmigo y dime que me quieres mirándome a los ojos, como si no lo hubieras hecho jamás antes, y así suene como la primera vez que lo dijiste. Exijo una orden de acercamiento, que no deje que nuestras pieles se separen ni dos centímetros. Quiero perderme y encontrarme solo en ti, que tu piel deje cicatriz. Que inscribas tu nombre en mi espalda para así no olvidar  jamás el paso de tus manos por mi cuerpo. Quiero que le demos la espalda al mundo y solo alcancemos a ver nuestros ojos. Quiero que me mires como si fuera la última vez que pudieras mirarme, que examines cada poro de mi piel, y que guardes en tu cabeza todos esos momentos en los que has rozado a la perfección eso que algunos llaman felicidad. Quédate esta noche y demostrémosle al mundo que se equivocan cuando susurran que tú y yo no podremos jamás encajar... 

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