¿Nos fugamos?

Vamos a fugarnos, y que le den al mundo hoy si a mí me pilla agarrada a tu cintura. Ven, llama a mi puerta y dime que me olvide de todo, y que sólo piense en lo que siento. Joder, quiero que aparezcas por esa maldita calle y sin preguntarme nada me beses hasta dejarme sin aliento. Que me estoy cansando de echarte tanto de menos. Recorre mi espalda con tus dedos, siente la calidez de mis labios sobre los tuyos. Recuérdame lo preciosa que estoy cuando me enfado, ríete de mis caras. Pero no me sueltes, que creo que no podré sobrevivir si no me llevas hoy volando a cualquier otro lugar. Podemos ir a China, a Hawaii, yo qué sé. Inventa un nombre para los dos, podemos llamarnos Romeo y Julieta. ¿O suena muy tópico? Quizá te guste más el nombre de Rubén, o Javi, o quizá quieres llamarte Edu. No sé, yo me puedo llamar María, o Jessica, o quizá te guste más Anna. Qué más da. El caso es que aparecerás por esa puerta y nos vamos a ir lejos. Donde nadie recuerde nuestro paso, donde nadie espere nada. Podremos comernos a besos en una playa desierta, cenar en un restaurante e irnos antes de pagar la cuenta. Subirnos a un puente y que me tiemble el pulso si veo que te tambaleas y puedes caer en cualquier momento. Que brindemos con cava por nosotros. Joder, quiero chillar que te quiero y que todos se giren por la calle, tú te sonrojes, y ellos rían por nuestra inocencia, de nuestro amor. No sé. Dame una razón para no irnos ahora. No me digas que es triste dejar esta ciudad, y qué más da, podemos volver mañana si te apetece. O ya mejor lo pensamos en verano. Pero este invierno quiero irme a la fuga, contigo. Cógeme de la cintura, puedes llevarme a cualquier parte, pero prefiero que me lleves a ti. Bailemos sin música, en plena carretera, o quizá mejor en la autopista. Vamos a parar el mundo. Sí, ¡que se pare el mundo, pero que nos pille besándonos!
¿Me estoy volviendo loca? ¡Tengo ganas de consumir mi vida contigo! Ahora, justamente en este momento, a dos de diciembre del dos mil doce. Ven, escapémonos. Deja todo el rastro que puedas de tu piel en mi piel. Declarémonos culpables de querernos como locos. Culpables, que bien suena todo si te tengo al lado. Culpables.
Ven, por favor, diciembre no es diciembre si no estás.

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