miércoles, 28 de noviembre de 2012

Te fuiste tú primero.

- ¿Me esperarás?
- No me hagas hipotecar mi vida contigo.
- Sólo quiero saber si estarás si decido volver.
- No, siéndote sincera, si te vas es porque no mereces que esté cuando vuelvas. Si no quieres perderme, no te vayas.
- No tengo opción...
- Sí la tienes, escógeme a mí.
- No hagas esto difícil.
- Si no te fueras sería fácil, lo sabes. Pero estás asustado. No eres capaz de admitir, por una vez en tu vida, que estás acojonado porque nunca había pasado esto antes, ¿verdad?. Hasta pensaste en el color que escogerías para nuestro sofá.
- No sabía que iba a salir así.
- ¿Así?
- Bien. A mí nunca las cosas me han ido bien.
- Yo sé porqué. Porque huías justamente antes de que sucediera. Plaf, como si fuera fácil. Huías cada vez que no querías sentir. Pero esta vez no te ha dado tiempo de escapar.
- No quiero escapar de ti, ese es el problema.
- De eso te hablo, que ahora no quieres dejar las cosas como están, por eso necesitas tener asegurado que yo esté aquí, para que cuando vuelvas, puedas recuperarme. Necesitas irte para comprobar que quedarte sería lo correcto, pero, ¿te digo algo? Muchos ya me han hecho daño marchándose, y yo no estoy dispuesta a esto. Si me quieres, quédate. Si tienes dudas, márchate, pero después no vuelvas. No pienso hacerme daño de esta manera.
- Pero aún hay una posibilidad de que...- me rozó la barbilla-...pueda quedarme. No sé, no tengo las cosas claras. Dame tiempo.
- ¿Tiempo? Eso es lo que he perdido contigo durante mucho. No estoy dispuesta a dejar que alguien me humille, y menos de esta manera. Tienes que decidir ahora.
- Me iré. Sé que estarás aquí cuando regrese, confío en ti.
- No, Adam, te equivocas. Esto no es cuestión de confianza. Es cuestión de ser, de querer. Y ahora demuestras hacia qué lado se ha desequilibrado nuestra balanza durante todo este tiempo.
- ¿Te vas?- dijo intentando retenerme por el brazo.
- Puedo caminar hacia otra dirección, ahora, por la calle, y alejarme de ti. Pero piénsalo, eres tú el que se ha ido primero.

1 comentario:

abrumador

Quizá pueda sonar raro, pero cuanto más cerca estoy de ser aquello que he deseado ser desde que mi uso de razón se coló en esta habitaci...