Sólo necesito tiempo.

Es simplemente simple. No necesito capas de protección para el corazón. Es cierto, a veces estoy bien y en unos segundos desconecto del mundo para regresar al pasado. Y le echo un ojo, ya sabes, por si ha cambiado algo. Y todo sigue intacto, tal como lo dejamos. Ahí, quieto, tranquilo. Yo ya no tengo miedo, ¿sabes? ni de ti, ni del pasado, ni si quiera del presente, ni del futuro. He asumido que nunca seremos amigos, que siempre vas a dejar esa barrera de distancia que has puesto entre nosotros. Nunca te entenderé, no, nunca entenderé porqué te es tan difícil hablarme normal si no me has querido realmente. Si todo ha acabado. Yo tendría que ser la que girara la mirada, yo tendría que ser la ofendida.
El caso es que ya me da igual, cada día abro un poco más los ojos. Y sé que no eres el chico que estuvo conmigo, ya no. Porque no me volverás a hablar así, ni a gesticular así, no a reír así, no conmigo. Puedo ver cómo le sonríes a alguien, a lo lejos. Puedo ver cómo hablas, incluso puedo escuchar lo que dices, pero ya nunca te dirigirás a mí. Pero supongo que me da igual, que lo he entendido. Mensaje recibido. Ya no estoy en tu vida, en ninguna de las formas posibles. A veces siento que ni nos conocemos. Me duele el hecho de no hablar contigo por las noches, mis labios, mis brazos, mis ojos, mi cerebro, ya estaban acostumbrados a ti. A tus tonterías, a reír contigo, a besarte. A sentir el olor de tu cuello, el tacto de tus labios. Supongo que duele eso que ya no está. Sé que ahora estás mejor, sin mí, yo lo sé. Y yo no estoy mal, no te creas. Vivo y las cosas me van bien. Con mi familia, bueno, a veces más distante, a veces más cercana. Mis amigos están ahí siempre, y lo son todo. Y los estudios...no tengo quejas. Es cierto, no lo voy a negar, a veces te echo de menos. Pero son etapas, y sé que un día dejaré de echarte de menos. Algún día llegará alguien, y quizá la historia se repita, de otro modo, y así sucesivamente  hasta que encuentre a esa persona. Esa que yo deseaba que fueras tú, pero que resultaste no ser. La persona que haya nacido para estar conmigo. Ya sabes, la persona con la que llegaré a estar durante mucho tiempo. Esa persona que todos buscamos. Esto es sólo un escalón, una pieza en un rompecabezas enorme, y algún día pasaré la página y continuaré con el libro. Es cuestión de tiempo que te deje de echar de menos, de querer, llámalo como quieras. Sólo me hace falta eso, tiempo. 

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