sábado, 7 de noviembre de 2015

Lo malo de hacerte la fuerte es que acaban creyendo que lo eres.

Cuando te fuiste me planteé muchas cosas. Lo cierto es que dudé, sé que lo más fácil habría sido volver junto a ti. Me habría bastado esa noche que prometías llenarme de explicaciones para volver a creerte, para enamorarme de nuevo de esa risa...Mi mente habría creído que eras el de antes, el chico valiente del que me enamoré.  Y habríamos sido felices, como siempre fuimos. Habríamos reído de todo, llorado por nada, y las puertas de esa familia con la que amaba estar de nuevo se habrían abierto para mí. Habría velto a ser esa Noelia que mordía lo que fuera con tal de hacerte feliz. ¿Pero habría sido justo?
Si quería volver junto a ti debía pasar por alto todos esos meses de vacío,  de preguntas que aún ni siquiera has respondido.  Todas esas noches borracha, hablándoles a todos de ti, de lo que te quería.  Les daba pena, me miraban entristecidos, sin saber cómo decirme que ya nunca volverías. Te esperé durante meses, no sabes a cuántas bocas les dije: No.
Hasta que cambié,  al principio puede que a peor, pero sólo ahora entiendo que fue necesario para ser más fuerte.
Han cambiado muchas cosas, mi superviviente,  muchas.  Y ojalá pudiéramos hablar, ojalá pudiera explicártelo todo. Probablemente me odies, yo me odio también por haberme rendido.  Jamás pensé que pudieras volver después de tanto, creí que estabas a kilómetros y en realidad seguías ahí,  pero en silencio.
No me he vueto a enamorar de nadie aún , eso es algo que ahora dudo que pueda hacer.  Pero sé que después de todo lo que he hecho mientras no estábamos no habría sido justo volver. Ojalá me hubieras venido a buscar el día de mi cumpleaños, en el que no dejé de mirar el móvil a cada notificación deseando que fueas tú.  Me pasé horas llorando,  estaba irreconocible.  No apareciste, tu plan era borrarnos. Tu plan sigue siendo el mismo.  Pero ojalá no te hubieras ido, una parte de mí siempre va a recordarte.  Volveré a echar de menos a tu familia estas navidades...La mía cada vez está más rota. Ojalá pudieras escucharme,  leerme, consolarme.  Ojalá tuviera aún el abrazo de tu madre, y esa manera de cuidarme que teníais.
Siento escribir sobre lo mismo,  pero hoy estoy tan rota.
Quizás quién sabe,  vuelvas algún día a querer ser aunque sea ese amigo que también perdí cuando te marchaste.
¿Reuerdas cuando nos lo contábamos todo?
Ahora en esta casa todo está roto, espero algún día poder contártelo.
Espero que para ti siga siendo la niña de la risa ahogada,  y que cuando les hables a ellas de mí les digas que te quise como a nadie. Porque de veras lo hice. Porque habría seguido siendo todo tan bonito como aquella primera vez que nos besamos. Ojalá ese primer gran amor hubiera sido el último.  No sabes lo que duele pasar las manos por esas cicatrices y sentir que ya no quieres ser herida nunca más. Pero a partir de ahora nada será nuevo, quizá una chica te robe el corazón.  Diferente a mí,  y quizás mejor.  No te mereces nada peor, ojalá nosotros hubiéramos sido tan maduros  como lo que sentíamos.  Pero no estamos a la altura. Al final los dos tuvimos miedo...Tú a la soledad y yo a que te fueras de nuevo.
Te juro que por aquí todo va mal,
como siempre.
Sólo que ya no me hago la fuerte ni la valiente.

Detesto esto. ¿Por qué no te quedaste como prometiste?
¿Por qué te fuiste?

Ahora en las noticias dicen que Venecia se hunde,
y no me extraña,
yo me ahogué con ella.

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