martes, 13 de enero de 2015

Ha sido un día de mierda y por eso escribo.


Hace más frío que nunca. Tengo el corazón helado y la esperanza no da señales de vida. Sé que prometí no volver a escribirte, pero quizá así hayas dejado de leerme. Quizá era la manera de que dejaras de pensar en mí y en este estúpido blog lleno de tristeza y  de sentimientos. Parece que el mundo sigue girando y yo sigo viviendo donde siempre, durmiendo donde siempre, pero vacía. Viéndonos en demasiados sitios, recordándome a mí misma que ya no estás; por si se me olvida.
Prometiéndome que ya no voy a correr tras de ti, que voy a respetar tu libertad. Prometiéndome sobrevivir. Haciéndome la fuerte. El mundo se ha vuelto una locura y yo sigo pensando en no querer pensar. Me hago pequeña. Los días pasan y nada cambia. Y tú no vuelves. Y echo de menos esas pequeñas cosas que nos hacían reír. Como una simple canción o salir en bici.  Y la gente me pregunta y yo les digo que no sé nada de ti, aunque sea mentira. Y les hago cambiar de tema, sin que se den cuenta.
Faltan catorce días para mi cumpleaños y ya no me hace ilusión. Será un día más. Un día más en la monótona y lenta vida que me atrapa. ¿Cómo puede pasar ahora tan lentamente el tiempo? Cuando antes volaba siempre. Me tengo miedo. Me miro al espejo y veo a alguien que se parece, pero ya no soy yo. ¿Por qué te fuiste? No sabes cuánto pesa saber que no pude hacerte feliz. Que lo intenté con todas mis fuerzas y fallé. Que aunque quise levantarte no pude. Que me hundí contigo. No lo conseguí. Necesitabas esto. Estar sin mí. Necesitabas alejarme, quizá. O deshacer el mundo que te envolvía. Quise sacarte de ahí. Quise que todo fuera como siempre. Durante el tiempo en que estabas hundido intenté ser la más fuerte del mundo y nunca me mostraba triste. Aunque por dentro estuviera jodida, siempre te sonreía. Siempre intentaba curarte. Y que volvieras a ser feliz. No pude hacerte feliz, ahora lo sé. Y yo solo quiero que puedas ser feliz. Que realices tus sueños y que llegues a tus metas. Aunque tenga que mirarte a lo lejos, aunque lo vea desde tercera fila, aunque ya no sea la que te acompañe en todos tus viajes y locuras, solo quiero que lo consigas. Que te recuperes. Que seas el de siempre y que sigas hacia adelante. Aunque me duela,ya ni si quiera pido acompañarte. Solo verte recuperado.  Porque cuando te hundiste lo que más deseaba era que volvieras a sentirte lleno. Ante todo, anteponiéndome a mí, incluso, era lo que deseaba. Espero que alguien en este mundo inmenso sea capaz de compartir contigo la vida, de ser parte de tu familia como me sentí yo; que sea capaz de celebrar los goles a besos o sonrisas, de vivir plenamente todo lo que vivimos tú y yo. Espero que alguien sea lo suficientemente lista como para fijarse en tus ojos y adorarlos. Que te acompañe en tus aventuras y te diga que sí a cada locura. Que mire ilusionada muebles del Ikea y tenga sueños de niña, pero sea una mujer. Que te ame con el alma. Y que te cuide, por favor, que te cuide mucho. Y siempre te haga sonreír. Con dibujos, frases o llamadas. Que sane tus heridas. Que camine a tu lado. Que te anteponga a todo. Por favor, lo único que pido es que lo que sienta por ti se parezca a todo lo que he sentido yo: Entonces sabré que te quiere de verdad.
Sigue haciendo frío. Y yo sigo delirando. Y escribiendo, como una idiota, con lágrimas en los ojos. Ya no para que lo leas, simplemente para desahogarme. Después de lo del otro día, imagino que lo último que harás sea pisar este lugar.  Y quizá sea lo mejor.
Es solo que hoy no he tenido un buen día, y ayer el examen fue una mierda. Y yo solo te necesito.
Quizá escriba para sentirte aquí. Quizá sea la única manera de sentirme mejor.
O quizá me haya vuelto loca.



Supongo que lo mejor es que deje de escribir esta noche.
Lo siento. Por seguir mandándote letras. Por todo.

1 comentario:

  1. Bufff el texto es muy largo pero poco puedo decir que no hayas dicho tu, la verdad me siento tan identificada...
    Saludos!

    ResponderEliminar

abrumador

Quizá pueda sonar raro, pero cuanto más cerca estoy de ser aquello que he deseado ser desde que mi uso de razón se coló en esta habitaci...