sábado, 1 de febrero de 2014


Conmigo no habrá nunca dolor.
Eso era lo único que podía prometerle. Eso fue lo único que sabía que cumpliría.
Eso fue lo único que dije.

1 comentario:

  1. En ocasiones el dolor es inevitable, no se elige.
    Saludos y pásate

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