lunes, 23 de septiembre de 2013

Una sonrisa que abarca ciudades.



Una sonrisa que abarca ciudades y una ciudad que solo vive para abarcar sonrisas.
Medio invierno y medio otoño, mientras pasan mil primaveras bañadas en verano.
Sonriendo, cómo no. Como tú haces siempre. Haciendo del mundo algo ajeno a ti.
Volamos en un avión constante sin rumbo fijo, pero que sabe muy bien hacia dónde va. Así que bésame lento pero quiéreme rápido.
Porque nos encontramos por algún motivo inconcreto;
Como si alguien algún día al ver quiénes éramos, al conocer nuestra vida, nuestra historia, hubiera decidido colocarnos, como piezas de parchís,

sobre la misma casilla en un grande tablero. 

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