Una sonrisa que abarca ciudades.



Una sonrisa que abarca ciudades y una ciudad que solo vive para abarcar sonrisas.
Medio invierno y medio otoño, mientras pasan mil primaveras bañadas en verano.
Sonriendo, cómo no. Como tú haces siempre. Haciendo del mundo algo ajeno a ti.
Volamos en un avión constante sin rumbo fijo, pero que sabe muy bien hacia dónde va. Así que bésame lento pero quiéreme rápido.
Porque nos encontramos por algún motivo inconcreto;
Como si alguien algún día al ver quiénes éramos, al conocer nuestra vida, nuestra historia, hubiera decidido colocarnos, como piezas de parchís,

sobre la misma casilla en un grande tablero. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ni novios, ni amigos, ni colegas. Somos lo que el tiempo deja.

Si algún día te preguntan por mí.

Palabras que te mereces aunque no lo sepas.