viernes, 16 de agosto de 2013

''Tenemos el récord del mundo en querernos''.

Sin quererlo de repente quieres. Y sin buscarlo encuentras. Detienes las horas, como quien aguanta la aguja del reloj con un dedo e impide que pueda avanzar. Como quien es niño y no está pendiente de lo que dice el reloj central de la ciudad. Vivir sin miedo y sin alarmas que nos avisen de cuando venir, saltar, reír, marchar.
Vivir al límite y aún así no llamarte loco, solo sensato.
Y quien dice sensato, dice vivo.
Saltarse las normas como quien decide dejar de esperar a que la vida le sorprenda y sorprender a la vida.
Tomar la risa como mecanismo de defensa.Y soltar carcajadas como quien suelta el aire que respira.
Vivir como sinónimo de vida.
Y todo eso escondido en unos ojos que me miran. 

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