T, es nuestra despedida.


La primera y última vez que escribo sobre ti.
Te prometí, hace casi un año, que jamás me marcharía de tu lado. Y no lo cumplí. Lo cierto es que me marché. Con mis locuras, mi bipolaridad, te arranqué de mi vida, como si fueses algo que podía tirar por el retrete y al tirar de la cadena desapareciese completamente. Me porté como una real gilipollas contigo. Y encima tardé demasiados meses en darme cuenta de mi error.
Es cierto, cada noche me acuesto y pesa sobre mí el haberte hecho daño. Tú lloraste cuando acabó nuestra amistad, pero yo también he sufrido. Primero sufrí la acusación de miles de personas, y meses después
 estoy sufriendo el no poder recuperarte. No merezco recuperarte, es cierto, y pienso que tampoco merecía  ni que contestaras mis mensajes. Pero necesitaba que me perdonaras, lo necesitaba. Necesitaba que me perdonaras tú, porque yo nunca voy a ser capaz de perdonarme. ¿Que si me hago la víctima? Para nada. Soy la única culpable, y asumirlo es un gran paso. 
Rompí mi promesa  y el precio que he de pagar es perderte. Eso sí, no he borrado ni una foto, ni una conversa. Seguiré recordando los regalos de mi cumpleaños, las risas en Cantabria, y como me ayudabas con todo lo que podías. Nunca voy a olvidar nada de eso, ni esas tardes de risas que pasamos con Sylvia, nunca. Pero…hoy ya no estás, y ya no vas a formar parte de mi vida.
La parte más egoísta de mí te ruega que vuelvas, pero lo que realmente siento es que tienes que ser feliz sin mí. Yo aprendí la lección. Eres la primera persona a la que daño, por una vez no fui yo la víctima. Y no sabes cómo me gustaría que hubiera sido al revés. Y no sentir que me vas a guardar rencor siempre. Tú también marcaste mi vida, Toni. Tú también. Y aunque todo quede en el pasado, el recuerdo es doloroso pero bonito.
Sé feliz, por favor, y no permitas que nadie, nadie, nadie, nadie te haga lo que un día hice yo. Porque no te lo mereces, no, tú no.


Gracias por cada sonrisa que sacaste, por cada abrazo que me regalaste, gracias por haber sido el hombro en el que apoyarme. Gracias por formar parte de una etapa pasada que nunca olvidaré. Gracias por haber sido lo más parecido a un mejor amigo. Gracias, de corazón. 

Comentarios

  1. tantas cosas que hacemos y no pensamos en las consecuencias... ojalá toda te salga bien!!!

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  2. A mi tambien me hicieron daño y perdone, quizas el te perdone todo por haberte querido, porque cuando se quiere se perdona. Pero si tu no te perdonas, nunca estaras bien, todos dañamos q(qeriendo o no) pero hay que seguir adelante y para ello, uno asume aprende y se perdona. Pör lo que escribes, el te quiso y no poco, asi que seguramente te lo haya perdonado todo. Adelante si te importa lucha por ser feliz tu, y el sera feliz.


    BESOS.

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