Ni novios, ni amigos, ni colegas. Somos lo que el tiempo deja.

- ¿Entonces, si no somos novios, qué somos?
- Dos almas impares, supongo.
Me revolví nerviosa. No sabía si entendería qué quería decirle. Me pasaba a menudo, pensaba frases que tenían sentido para mí pero los demás no le encontraban ni pies ni cabezas. Él me miró alzando las cejas y me enseñó media sonrisa.

- Así que dos almas impares, nunca nadie me había dicho algo así.
- Entonces no habrás conocido a muchas locas antes de mí...- reí nerviosa, pero esquivándole con los ojos. No quería perderme en sus ojos porque perdería la noción de las palabras.
- He conocido a muchas locas, y te aseguro que tú no lo estás.

- Pues vaya, yo creyendo toda la vida que lo era. Yo no quiero estar cuerda, me has roto la ilusión.
Rió y entonces le miré. Sonrisa enormemente brillante, postura chula pero honesta, hoyuelos en las mejillas, bocata en mano.
- No es que seas un ser racional, eso es lo último que eres. Te mueves por impulsos, pero no estás loca. Eres la persona más extraña que conozco, con metáforas inventadas y frases hechas que dices que solía decir tu abuela pero que cada día estoy más convencido de que decías tú. No sé, siento decepcionarte con eso de que no estás loca...pero si te sirve de consuelo, eres increíble.

- Vaya- me sonrojé a más no poder y giré un poco la cabeza, miré el mar. Hacía sol, pero se estaba apagando. Eran sólo las siete y media de la tarde, pero el cielo parecía mucho más mayor- Nunca antes me había dicho tampoco algo así. 
- A ver si todo el mundo va a estar cuerdo y los locos vamos a ser nosotros...
- No me importaría.
- ¿Estarías con un loco?
Reí suave. Le miré fijamente. El aire golpeo mi cara y alzó un poco mi pelo, pero él cogió un par de mechones y los puso tras mis orejas.

- ¿Qué clase de pregunta es esa?
- La clase de pregunta que hace un loco que está enamorándose de una chica misteriosa que se niega a acoger a esa peligrosa palabra a la que teme: sentimientos.
- Estás muy chistoso...
- Hablo de verdad. ¿Lo estarías?
- Estaría sólo con un loco que fuera capaz de soportarme. 
- Eres fácil de soportar. 
- Pero no fácil de querer.
- ¿Nunca vas a arriesgar?
- ¿Para qué si tengo las de perder?
- Yo me tiro sin casco, y quito los frenos. 
- Te puedes estrellar..
- ¿Me estrellaría contigo al lado?
- Lo más probable es que sí.
- Entonces no me importa...


Comentarios

  1. Dios mio,es increible,me siento muy identificada y me encanta!! Gracias por seguirme,te sigo guapa,tu texto es de los mejores que he leído en todo el día,y llevo muchos blogs visitados!! Un besazo!
    http://lachicadelosdomingos.blogspot.com.es/

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  2. cada vez me gusta mas los dialogos fluidos, contundentes,... como este! Me gusta y sigo merodeando por aqui...
    un saludo!

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