Un clásico. Como nosotros. Como lo nuestro. Que pasa pocas veces. Un partido en el que ninguno suele ganar. Un clásico.  Que cuando se da consigue hacer estallar al mismo cielo.
Condenados al fracaso de empatar
matarnos
y renacer.
Todos nos conocen
todos saben qué somos
quiénes somos.
Todos saben que hay uniones imposibles,
que ahora tú eres ese corazón azul y rojo y yo me he convertido en una pálida bandera, que por primera vez en la historia, no tiene nada que ver con la paz.
Esta es nuestra guerra
y se ha vuelto
todo un clásico
batallarla.

Ojo al marcador.
Veintiséis en mi contra.
Y yo sólo te he metido doce.
Vuelves a ganar en este imposible.
Vuelvo a perder sin intentar,
clásico sin empates esta vez.
Fracaso en la espalda
ya no sé ni renacer.

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