' Un invierno viene de cara'.


Me miraste como quien mira algo que jamás quiere perder. Entonces almacené el momento para tenerlo siempre conmigo. Locura, lo llamabas. Estilo de vida, te contesté. Y un te quiero acabó en tus labios, en forma de susurro, de beso, de abrazo. 
Tres mil pedazos de cristal montados de nuevo, comprimidos. Como quien construye algo que jamás podrán volver a destrozar.
Eso hiciste conmigo. Me has hecho fuerte, astuta, buena e irrompible.
Ya jamás nadie podrá volverme a destrozar, porque tú estarás allí para recordarme que levantarse no siempre será una opción, sino un continuar.

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