jueves, 10 de octubre de 2013



Vivía esperando un cambio, una verdad, una evolución, una aparición, una razón. Y de repente apareciste. Soy tuya desde hace 183 días. Y tú eres mío desde hace 10.480 minutos. Es cierto nuestras diferencias pueden ser abismales. Tú siempre sirviendo a la razón yo sintiendo con el alma. A veces incompatibles, otras tantas, encajamos. Nunca será fácil porque quien algo quiere algo le cuesta, y yo voy a luchar con todas mis fuerzas. Que no te quepa duda, seguimos siendo la excepción a la regla. 

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