domingo, 30 de junio de 2013

- Ellos piensan que la vida es corta.
- ¿Y tú crees que no?
- No es eso. Lo único que creo sobre la vida es que dura lo suficiente como para saber, cuando acaba, que has vivido mucho.- hizo una pausa y miró al cielo- Se quejan de que el tiempo vuela, pero no hacen nada que realmente lo detenga. Es tan fácil como vivir. Pero algunos, en vez de vivir, sobreviven. Y ese es el problema.










Una vez escuché por la tele que la felicidad es la ausencia del miedo.
¿Y sabes qué? Que yo ya no tengo miedo.






Días para recordar.

sábado, 29 de junio de 2013

Un secreto sobre el mundo.




No sé sobre poesía, y mucho menos sobre la vida.
Lo único que sé es que cuando sales ahí fuera eres mirado completamente, de arriba a abajo.
Y eres criticado, tanto por las partes buenas como por las malas. De un principio serás mediocre, hasta que destaques en algo. Y cuando ellos sepan cuál es tu punto fuerte, irán a por ti. Intentarán que pienses que nada de lo que hagas será jamás, para ellos, suficiente. Pondrán límites, y también cruzarán fronteras que no deberían de cruzar. Te agobiarán hasta tal punto que tú empezarás a dudar de ti mismo. Y es que el mundo es demasiado difícil. Y con el paso de los años, los trayectos, la vida, el camino va haciéndose más duro. Un día puedes estar arriba, junto los mejores, para días después estar entre los 'marginados'. Y es que el listón para encajar suele estar muy alto.
Primero tienes que parecerte a ellos, y después que eso para los demás parezca ser suficiente.
Por suerte, os digo, que no todo el mundo es igual ahí fuera: encontraréis a gente a la que no le dé vergüenza, rabia o asco vuestra forma de ser, gente como tú, como yo, a la que no le importe abrazar a alguien que no sigue las modas como el resto. Y es que ahora, solo se valora a las personas, por el envoltorio que llevan, sin tener en cuenta el sabor de cada uno cuando se lleva el envoltorio. Quizá es que aún no se han dado cuenta de que todos somos especiales, a nuestra manera. Y de que si la maldad existe, es simplemente por moda, no por naturaleza.
Así que sí, a ti nadie te enseña qué habrá ahí fuera cuando decidas dar un paso al frente y exponerte al mundo, por eso yo te digo que quizá no es lo que esperes, tal vez sea mucho menos divertido de lo que creas en un principio, pero si hay algo que puedo decirte es que seas tú mismo.
Porque no hay reglamentos para sonreír, ni para que los demás te sonrían.
Realmente si hay algo bueno que tiene el mundo eso es que solo estarán a tu lado las personas auténticas. O sea, los que te quieran por lo que eres y no por lo que desearían que fueras.

viernes, 28 de junio de 2013

Por si volvieras.


Desde que te fuiste ya no volvió a ser invierno- y mira que a mí me gusta el frío- y ahora encontraba calidez en todo, menos en tus brazos.
Y es que mi intento de protegerme con las sábanas es inútil si tus brazos no acompañan esta mitad dormida. 
Que te dejes de tonterías y vuelvas, que el mundo se ha detenido y ya no recuerda hacia qué lado tenía que girar. ¿No ves que no soy la única que te necesita cerca?
Así que no intentes que crea que lo mejor es alejarte, si a cada metro el corazón late más débil.
No has entendido nada en todo este tiempo, ¿verdad?.
Que la luna dejó de tener sentido para los enamorados, y amor pasó a ser una palabra más.
Te necesitamos. Tanto, que arde. Tanto, que se clava. Como cien cuchillos afilados.
Dispuestos a clavarse hondo, muy hondo. 
Y es que nunca he entendido de finales, así que no acabes de escribir la historia.
Quiero leer siempre una página más.
Y que nunca se acaben.
Porque por si aún no te has dado cuenta, la mitad de tu sonrisa se desvaneció con aquella despedida en la estación perdida de tus miedos. Tú la rompiste. Echándome de ti. Echándote de mí.
Y aunque grité y no escuchaste; créeme mi voz no pudo alzarse más.
Por eso me quedé pronunciando tu nombre, abriendo cicatrices
Por si se te ocurría volver.
Por si querías volver.





















El verano va a ser- está siendo- inolvidable.
Habladme de sueños que yo tengo cientos.
Eres lo más bonito que tengo, ¿sabes?
RN  2·6= XII.

jueves, 27 de junio de 2013





Dime tú, amor, si cada caricia viene con el pedido de una más,
cuándo nuestras manos se podrían cansar.
Si no sacio mi sed de ti, ni con mil besos que me puedas dar.

Dime tú , amor, qué hay de malo en eso de quererse,
si ellos nos mirarán con celos por tenernos,
y por saber que nos tendremos siempre. 






















- Deja de mirarme así o tendrás que llamar a seguridad...
-¿A seguridad?
- Tendría que secuestrarte.
-Mis padres podrían pagar el rescate...
- Ilusa, si yo te secuestrara te vendaría los ojos y te subiría a un avión rumbo a Venecia, Verona, qué se yo. Lo que sí que tengo claro, y eso en el trato es inegociable,...es que no pensaba pedir un rescate.

miércoles, 26 de junio de 2013

Un motivo de felicidad, dos letras: tú.



Diferentes a rabiar. 
Pero la vida no es fácil. Y une a personas que no tienen, a veces, mucho que ver.
Eso sí, en cuanto a unir sueños, la vida es una experta. Porque se encarga de unir en el momento justo a dos personas que ya se habían cruzado mucho antes, pero que jamás se habían mirado a los ojos. Dime tú si no es bonito el coincidir en un mismo sitio, con lo grande que es el universo.
Y que parece que todo ha estado preparado detalle a detalle para que al chocar dos sonrisas impactasen. Dime si es cursi y te diré cuán cursi puedo ser al hablar de un nosotros.
Porque no rozas el alma, no, la atraviesas. De esquina a esquina.
Y es que repito, la vida no es fácil. Y pone retos extremadamente dificultosos, como el mirarte sonreír sin tropezar en las aceras, al caminar.
Y dime tú si es bonita la vida, cuando te pone a personas con las que puedes ser tú mismo al lado.
Es como si de repente, fuese tan fácil como un corazón que late por inercia.
Dime que no estamos hechos para estar juntos y estarás mintiendo. Porque lo he visto en cada sonrisa y en cada momento.
Y es que , a veces, la vida nos da golpes inmensos solo para que un día podamos encontrar a alguien y pensar: 'Ya sé por qué nunca ha funcionado antes, ya sé por qué fracasaba cada vez que lo intentaba con alguien más.'
Porque a veces quien menos te esperas es con quien acabas yendo de la mano por el parque. Y celebrando mes a mes, y por quien esperas despierta para leer sus buenas noches por Whatsapp.
Y a quien acabas dedicando horas montando un vídeo, buscando links de descarga para canciones que a ti te encantan tocadas en piano. Por quien no te importaría nadar todo el océano si su vida dependiera de que llegaras al otro lado.
Es por eso que puedo decir te quiero. Porque ya no es algo en lo que crea, es algo que ahora, y desde hace mucho tiempo, sé.







Felices tres meses, pequeño zombie. Y tan felices que han sido.

martes, 25 de junio de 2013

Me maté a base de alcohol y de tus besos.
Tú eras de arrancarme las medias a bocados y yo de arrancarte la risa a tonterías. Y cómo se miraban nuestros ojos cuando los corazones ardían, eh.
Que nos sobraba hasta la piel.
Habríamos derretido el polo norte si a caricias se pudiera deshacer el hielo.
Y nos habríamos ahogado.
Como ahogaste tus penas en el ron cuando decidiste marcharte. Y aprovechaste el atardecer para desaparecer.
Desde entonces vivo en tu vaso, ya sabes, siempre medio vacío, ahogándome en el recuerdo del sonido de tu risa con cada amanecer.
Sabes que siempre he sido más de anochecer en tu cuerpo. Sobre ti.
Y como si eso bastara, como si el recuerdo llenara, te siento cerca.
Como si estuvieras aquí.
¿A quién se le ocurre marcharse dejando un corazón lleno de nieve en un verano como éste? 
Solo tú podrías haber hecho algo así.



























Aunque me sienta feliz siempre escribo cosas tristes.
Cosas de escritores, supongo.
Vuelvo con las pilas cargadas.

domingo, 23 de junio de 2013

Así que

Abrázame y si quieres, llévate mi aire. No lo necesito si te tengo a ti. 
 











Me tomo unas vacaciones en el blog; volveré el martes. 





viernes, 21 de junio de 2013

Soy más del sonido de tus doce risas que de tus prisas.



Yo soy más de libros que de películas,
más del sonido de tus doce risas que de tus prisas.








Hablabas de amor, como si lo entendieras.
Y quizá lo entendieras.

jueves, 20 de junio de 2013

Y mira que a mí me gusta la libertad.




Conducir estratégicamente hasta la quinta avenida de tu risa y echar el freno, pero sin parar.

Que el mundo conspire contra nosotros pero el universo se ponga de nuestra parte, y que le den a los dados si solo puede llegar a seis, porque aunque nosotros siempre hemos sido más de pares,  siempre jugaremos a partir del doce. Coseremos las alas tantas veces como se nos rompan, y no te preocupes si derrapas al echar a volar, es que tanta dulzura no cabe en ese par de alas que llevas como libertad. Así que déjame arrancarte parte de ella, quizá a besos, tal vez a mordiscos, déjame desnudarte a palabras. Porque no entiendo de tiempos ni estaciones si estás arropándome.
Porque no entiendo de lluvias si no hay paraguas mejor que el de tus abrazos a mitad de un beso, en cualquier semáforo de esta dormida ciudad. Déjate de verdades y sílabas que juntas crean tempestades, mejor cómeme a besos que por cada esquina que nos contemple sumaremos puntos a eso de querernos. Y que gane el mejor, pero no el más fuerte, sino aquel que sepa a base de susurros erizar la piel. Que se nos erice hasta el punto de extinguir nuestros miedos. Pero no te vayas, por favor, y báilame el agua. Que te quiero tener a menos tres centímetros. Y me falte el oxígeno de tanto respirar(te). 
Así que abre todas tus puertas porque pienso entrar a lo grande. Que en tu vida no quepa un 'ha pasado desapercibida'. Porque pienso dejar huella hasta en las aceras que cada día pisas. Si mueres, que solo sea en la curva de mi sonrisa. Te resucitaré a besos. Lentos, de esos que se paran a mirar al tiempo, vacilones de detener cualquier momento.  Así que ni se te ocurra irte sin previo aviso, y si avisas, tampoco te vayas. Porque no me quiero perder ni un solo día sin tener el sonido de esa risa clavado en las costillas. Bésame a ratos. Pero cada vez con más fuerza. Porque quiero ser presa de tus recuerdos, y mira que a mí me gusta la libertad, pero cuando se trata de ti, amor, todo es bueno. 

martes, 18 de junio de 2013

Qué vicio, el de colgarme en tu sonrisa.



Esos libros que hablan de caricias de terciopelo y besos imborrables no tienen ni puta idea de lo que es ver tu espalda desnuda sobre mi cama. Esos protagonistas disfrazados de perfección no miran como miras tú. Ni mucho menos hablan como lo haces tú. Sus gestos no transmiten insensatez, honradez, ni una pizca de picardía y a la vez ese toque infantil que llevas en tus movimientos.
Esas parejas no tienen ni puta idea de lo que es un beso tuyo, ni curarte las heridas. No saben de tu risa, ni de esa arruga que se te hace en la cara cuando te ríes a más no poder. Qué sabrán ellos de quererse. Ellos no te han cosido las alas ni te han tomado por la espalda cuando has caído al elevarte, al volar. Ellos no tienen ni idea de la sensación de placidez que se te incrusta en el pecho al caminar de tu mano por la ciudad. Ni saben de tu cara de bienestar cuando mis besos ruedan por tu cuello, tus orejas, por tu piel. No saben qué es mirarte directamente a los ojos mientras te muerdes el labio como pidiendo más. No tienen ni puta idea de lo que es apoyar la cabeza en tu hombro, sentados en cualquier metro, esperando la parada correcta. 
Qué sabrán ellos de caminos, destinos o de la vida. Qué sabrán ellos si no han sentido esas mariposas estallando en pedazos en el estómago al acercarse a milímetros de tu boca.
Dime tú quiénes son ellos, si no conocen la marca de tus mejores miradas, esas palabras preciosas. Si no conocen tus mejores besos. Esos tan lentos que hasta el tiempo se para a observarlos.
Dime tú qué van a entender ellos de tardes perdidas si no han tenido el valor de perderse por la curva de tu sonrisa, dime tú qué sabrán ellos sobre la felicidad. Qué sabrán ellos sobre el amor. Sin ti el amor pierde el sentido, y ellos aún no te conocen. 

lunes, 17 de junio de 2013

Lo más triste que jamás he contemplado era su sonrisa rota.


Y me preguntaban que qué era lo más triste que había contemplado nunca.
Vi los ojos de una madre llorar.
Si hubiera sido cualquier madre, tal vez, me habría dolido en el corazón.
Pero era la mía. Así que sentí todos los pedazos quebrados esparciéndose por mi habitación.
Lloré durante horas. Y mis lágrimas sabían a impotencia, a rencor. Y la definición perfecta para el estado en el que me encontraba ni si quiera podría haber sido tristeza.
Me habría arrancado los ojos antes de contemplar cómo la persona por la cual yo vivía comenzaba a desvanecerse. Es por eso que siempre odiaré a esa mujer que tanto daño le hizo. No por lo que hizo, sino por las consecuencias que ello trajo. Saboreé desde cerca el dolor que sintió mi madre en el pecho cuando la que creía que era su mejor amiga se alejaba precipitadamente de su vida, descubriendo esa falsedad que llevaba consigo, mientras mi madre no podía hacer nada por cambiar el rumbo de las cosas. 
Ella decía algo así como La vida es así cariño. Y trataba de consolarme. Pero yo ya la había visto llorar. ¿A ti tampoco te gusta cómo es la vida, verdad, mamá?
Cayó redonda en el sofá. Y la mirada perdida encontraba el gris de la pared del comedor.
Quise abrazarla, pero mis piernas no daban más de sí, no pude acercarme. 
Solo quedarme quieta, mientras el atardecer llegaba, como con el teléfono en la mano y la mirada perdida, mi madre, consumía las horas llorando.
Nunca había visto tanta humedad, tanta tristeza en esos dos charcos azules.
No tanto como el día en que dejó de ser ella.
Una parte de lo que había conocido durante quince años murió.
Y una parte de mí también murió con ella.
Le costaron días volver a reír como hoy ríe.
Y le costará toda una vida olvidar, y quizá no lo consiga, todo lo que ha pasado.
Y ese es mi gran secreto, su felicidad. Y esa es mi gran meta, ser como ella.
Tal vez la gente hoy en día admire a famosos, y sus ídolos sean cantantes, escritores, músicos, deportistas...
El mío no. Mi ídolo es el puro reflejo de lo que quiero en mi futuro.
De ella.
Así que no pueden preguntarme qué es lo más triste que he podido contemplar jamás, porque...en realidad, lo más triste que he visto ha sido cómo la persona que a mí me dio la vida, poco a poco, iba consumiendo la suya. 

domingo, 16 de junio de 2013

Niña de ojos grises y tristes palabras. Te balanceó el viento y en él, viste cómo él llegaba. Te acogió en sus brazos, aprentando, tan, tan fuerte, que parecías formar parte de él. Podría haber elegido a cualquiera; habían miles mejores que tú. Y sin embargo, te escogió a ti. 

sábado, 15 de junio de 2013

Si un día llegas a marcharte, recoge antes todo lo que dejamos escrito en todas las nubes de esta ciudad. Recoge susurros, besos, miradas fugaces,sonrisas eternas.  Recógelo todo y llévalo contigo. Porque si te vas, si te vas no quiero nada que me recuerde a tu ausencia. Ni a tu piel. No quiero nada que me recuerde a tu manía de sorber la nariz cada dos por tres, de mostrarte ante mí sin fingir, sin preocupación, como si dieras por hecho, como si llevaras en el mecanismo de tu cuerpo, como si adjudicaras que hagas lo que hagas, seas lo que seas, yo te querré de todos modos. Si un día llegas a marcharte, recoge los fuegos artificiales encendidos en mí, y haz de tu recuerdo algo efímero, para que yo no pueda echar de menos los mordiscos en la piel, los susurros del corazón.
Si te vas hazlo con todo aquello que me ha hecho feliz, para que así yo no recuerde cómo es sentarse a tu lado en mitad de la nada y soñar con un futuro juntos. Si te vas llévate mis libros, con todas esas historias que hablan de ti. Y llévate mis sueños, recogidos en instantes perfectos, en viajes impresionantes. Recógeme a mí y déjame en un lugar donde nadie pueda pronunciar tu nombre, para que así ninguna letra duela, al ser pronunciada. Si te vas, hazme sentir como si nunca hubieras estado, porque si no lo llegas a hacer, la ausencia será tan insoportable que mis líneas solo gritarán tu nombre, y junto a él, un 'Vuelve pronto'. Si no recoges mis sueños, seguirán revoloteando por mi almohada, anhelando momentos que todavía no habrían llegado.
Pero si de verdad me quieres, y a ti también se te encoge el alma cuando eres testigo de un momento perfecto, si a ti también te coso las alas y te dejo volar libre, si también sientes que ahora cada latido tiene sentido si grita mi nombre...entonces no hace falta que te marches nunca.
Ni recojas sueños, ni recojas tu risa y te la lleves.
Porque entonces voy a pedirte que te quedes,
y que si puede ser, solo si te apetece,
lo hagas para siempre. 































Puedes vivir toda tu vida pidiendo algo,
deseando algo...Pero créeme, no empezarás
a alcanzar esos sueños hasta que no luches
por ellos.

viernes, 14 de junio de 2013

Moneda de dos caras.

Desgraciadamente no soy Neruda, Bécquer o Salinas. Pero puedo escribirte los versos más tristes esta noche, y tal vez volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar y quizá cada beso perfecto aparta el tiempo,le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve donde puede besarse todavía...
Yo no sé cómo hacerlo para que dos palabras creen la simplicidad y a la vez la belleza suficiente como para parecer perfectas. Es más, yo no tengo ni idea sobre ésto, aunque mi sueño sea que cuando la gente me mire pueda decir 'Eh, es escritora'. 
Pero si hay algo que es cierto, y eso es que cuando se trata de ti, las letras van solas, deslizándose por la pantalla, y mis dedos teclean a la velocidad de la luz.
Yo no sé mucho sobre la vida, ¿sabes? Y mucho menos sé algo sobre el amor. Lo que sí que sé es que le puedo llamar 'vida' a eso de estar tirada, en la cama, apoyada en tu pecho, sin hacer nada más que acariciarte el mentón, besar tus hombros, perderme en el brillo de tu mirada. Y que le puedo llamar 'amor' a cogerte de la mano y de repente estar segura de poder comerme el mundo.
A eso le llamo yo experiencia, a ver tus sonrisas sinceras, tus sonrisas de compromiso, tus sonrisas de tristeza, tus sonrisas enamoradas, esas que a veces me dedicas cuando digo una tontería. Y esas, chico, son mis preferidas. Porque me gusta hasta perder en un juego y que sonrías malicioso, me gusta que te guste hasta lo más absurdo de mí. O que te muerdas el labio al verme, tan cerca, tan tuya, tan simple, tan para ti.
Porque no me importa no llegar a publicar un libro, ¿sabes? me basta con que estés sentado a mi lado y me digas ' No abandones, Noelia, yo confío en que lo harás. Yo confío en ti'. Me vale con saber que una sola persona leerá lo que escribo y esa persona seas tú.
Te llamarás Raúl, pero podrías llamarte Felicidad y quedaría igual de bien.
Nunca sueltes mi mano.
Porque cuando escucho de tus labios eso de 'Tienes un don', por un segundo realmente me creo capaz de llegar allá donde quiera ir. ¿Sabes que haces que mis sueños parezcan hechos? 
Creo que esa sería la definición perfecta del amor, que alguien mirara dentro de tus ojos y encontrara la paz que encuentro yo.
Aquí me tienes, tan tuya como siempre. Tan cursi, romántica y alocada como todos los días.
Escribiendo sin querer, o queriendo, tu nombre entre línea y línea.
Nada puede salir mal, ya no. 










Recuérdalo siempre: Nuestra moneda tiene dos caras,
nunca va a salir cruz. Nunca podremos perder.




martes, 11 de junio de 2013

Ella era de las que se sentaban en última fila y pasaban desapercibidas. De las que mordían en bolígrafo al estar nerviosas. De esas que no se maquillaban y rara vez llevaban las uñas pintadas.
Ella más que de la copa, era amante de las letras. Y más que de la fiesta, lo era de las películas a media noche cuando empezaba a llover.
Mientras todas se refugiaban en las risas, ella lo hacía en los versos de cualquier poema que la arropara. ¿Rara? Tal vez, pero soñadora. Y creía que un día alguien llegaría y la salvaría.
Como en esos libros salvaban a la chica rara de su aburrida y triste vida para mejorarla.

Y cuando menos lo esperaba, como por arte de magia, como conspiración del destino, del cosmos o del cielo, el chico que jamás había buscado pero siempre había querido encontrar se cruzó. 
Quizá la chica se había salvado.
Y tal vez él fuera la razón. 

Ya me gustaría

 Es casi inconsciente este pensamiento recurrente que me atraviesa. Me cuento y les cuento que no es para tanto y lo cierto es que soy dos p...