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martes, 28 de junio de 2016
Conceptual.
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miércoles, 8 de junio de 2016
Mundo
-solo por un momento-
se apagaran todas las luces del mundo
se camuflaran en el olvido
todas las palabras incalculables.
Ojalá el silencio fuera
todo aquel ruido de la verdad.
Y yo, sentada en este balcón
con las piernas colgando,
tecleando estas absurdas palabras
fuera testigo del mejor fin del mundo:
El principio.
Supongo que el silencio es todo lo que deseas
cuando todo lo que tienes alrededor hace ruido.
Hasta yo,
hasta tú
hasta mí,
hasta ti.
Mundo, cállate
esta noche pienso ser yo misma
así que déjame a mí ponerle la banda sonora
a mi libertad.
domingo, 29 de mayo de 2016
Solo yo,
mi guitarra,
el aprendizaje,
la música
mi voz,
mis letras
mi escritura
mi canal de youtube abandonado,
mi piel morena (esperemos)
y la mejor compañía.
Y bueno, un poquito de inglés.
Hola, verano, te espero con ganas.
Estamos a diez días.
Estamos a nada de tenerlo todo.
Serás bienvenido.
sábado, 30 de abril de 2016
Quién será el loco que lo entienda.
Todo en el mismo lugar,
bajo la misma luna,
bajo el mismo rincón de esos traumas que dicen que te llevas de cuando eres pequeña.
¿Y yo? ¿Dónde escondo esos miedos?
Si todos creen conocerme y nadie acaba sabiendo qué soy.
Si hablo tanto que no digo nada.
Trepo,
llego más arriba,
más,
más
un poco más
-casi estoy en la cima-
yo puedo,
me digo,
siempre podré,
me miento,
resbalo.
Último segundo,
movimiento decisivo,
alargo el brazo derecho, me impulso con el izquierdo,
y
caigo.
El golpe no duele nada comparado con la sensación que se me ha pegado en la columna vertebral. La sensación de estar al borde de no conseguir nada pudiéndolo haber tenido todo.
Me castigo otra vez,
por si acaso mis manos tuvieran la culpa
y en el fondo sé que mi castigo es merecido.
Agacho la cabeza, como un perro abandonado, como un perro mojado
una noche de abril, bajo cualquier feria barata donde la gente sólo sepa reír.
Cerveza a modo de distracción, cómplice del humo de todos los que me rodean.
Sigo arrepentida por todo lo que no he podido ser,
todo lo que he sido
y todo lo que jamás conté.
Me arrepiento solo de no haber tomado decisiones
aunque las peores decisiones sean primer motivo de arrepentimiento.
Y me lamo las heridas,
por si volvieran aquellos días
en los que el sol brillaba con más fuerza
y alguien decía tienes vida en esos ojos, que cortan el aire y devuelven la paz.
Ilusa.
Imaginación.
Tópicos rotos bajo los deseos de una veinteañera con ganas de volar para poder escapar lejos de todo lo que ha conocido hasta ahora.
Mundo insuficiente
desolado
y roto
que me rajas el sentido
y me devuelves el eco de una chica que ya no soy yo.
No te quiero,
mundo,
no te quiero.
Mundo que matas en nombre de dioses que jamás bajaron a defendernos,
mundo que no cree en el amor pero se empeña en encontrarlo
mundo que rompe promesas y las vende baratas a la desesperanza,
mundo que desconsuela hasta al hombre con mayor acto de fe,
mundo donde ya no cabe gente verdadera
mundo donde sólo viven cobardes que fingen un eterno carpe diem
que no es más que mentira clavada en la piel.
Dime dónde está mi sitio
si sólo me encuentro
cuando no estoy en el lugar que me pertenece.
Sólo cuando salgo de ese vínculo estrecho con mi pasado
sólo cuando soy yo,
en soledad,
conmigo misma,
sé quién soy.
Los demás intentan mirarme a los ojos
adivinar
qué dolor escondo tras cada rayo de luz que me baña la risa
qué es lo que me hizo feliz
lo que me jodió la vida
lo que me hizo resurgir.
Y mientras ellos intentar adivinar qué me ha hecho ser quién soy
yo solo me miro al espejo y me pregunto
qué seré
cuando los demás descubran
quién soy.
Mientras tanto,
el espectáculo debe continuar.
viernes, 8 de abril de 2016
A mi gloriosa manía de tirarlo todo por la borda. Al universo, que está en contra.
sacudiéndome las heridas con alcohol del malo,
pero ya sin ponerle precio a la conciencia,
relajándome en la arena después de tantas tormentas,
sin encontrar la paz en ninguna huella.
Tan incoherente era la lógica aplastante
que me derrumbó
que me tiraste antes de darte cuenta
por el agujero negro de todas mis señales.
Te prohibo tener recuerdos, Noelia
por si alguien los utilizara en contra un día
y llamase experiencia a los errores
que sólo son la decadencia de un pasado desafortunado.
Quizá si entonces
hubiera habido alguien
que dijera algo más que
todo pasa
todo habría sido diferente.
Ya sabía que todo iba pasar, porque todo pasa,
y el tiempo es oro y verdad.
No necesitaba que nadie tirase de mis fracasos,
yo sola ya sostenía la guitarra de las composiciones rotas.
No hacía falta romper más cuerdas,
no hacía falta.
De veras que no sé si entender lo que he escrito,
quizá entenderlo dolería más.
Así que esta noche voy a dejarlo aquí
porque no puedo- ni quiero - más.
Hasta parecería poesía,
en otra vida, claro.
domingo, 20 de marzo de 2016
No sé ser yo cuando soy.
Círculo muerto de las mil versiones de mí que nunca se han parecido a quien soy.
Me detesto al lamerme las heridas,
supongo que es parte de esta vida,
perder las piedras que marcaban el camino de vuelta a mí misma.
Lo más curioso es que no sé si fue cobarde o no bañar mi estupidez de poemas, sin declararme culpable de mi inocencia. Aun sabiendo que si nadie sabía quién era nadie me querría jamás por la verdadera.
La que no existe fuera de sí misma.
La que no me devuelve la mirada en el espejo,
ella.
viernes, 12 de febrero de 2016
Angustia.
Me abrazo a la eternidad. Entonces de repente saludo a mis miedos. Me arden las mejillas.
Silencio.
Caigo en picado, rápido, más rápido incluso que lo que habría esperado.
Me golpeo fuertemente contra el suelo y se me parte el alma en mil trozos. De estar viva me habría dolido demasiado. Suerte que las cicatrices del pasado están ahí para abrirme las heridas.
Empiezo a temblar como si fuera una niña asustada.
Jamás había sentido tanto miedo. En el pecho retumban los ecos de un adiós. Me veo en la estación de un pasado, esquivando a un futuro, evitando un presente. Sin saber dónde dejar el equipaje.
Recupero la conciencia. Maldito momento de realidad. Me levanto.
Me sacudo los hombros y de mi piel caen virutas de polvo de estrella.
Comienza a arder cada parte de mi ser que me pide irme lejos.
Ahora estoy anclada.
Hay gritos, la gente alza la voz, el silencio me pide tregua. No se la doy. Y grito. Grito mucho, me quedo afónica, la angustia me recorre el estómago hasta desembocar en mi garganta.
La voz de repente desaparece. Y solo estoy yo, con la boca abierta, chillando silencios.
Una oleada de recuerdos me invade la mente y caigo de nuevo, de rodillas, al suelo.
Ahora miro al cielo, casi esperando una señal.
No
No
No
No.
No puedo más.
Un nuevo silencio alborota la sala, se vuelve casi incómodo respirar.
Me duelen los oídos.
Me duele el corazón.
Me lo sujeto, como si así pudiera evitar sentir el dolor.
Y entonces,
desaparezco.
Me hago pequeña, muy pequeña
más pequeña
ya no pueden verme
ya no sé encontrarme
ni siquiera yo me veo.
Tortura.
Casi me tiemblan las piernas.
Casi estoy viva.
Casi respiro.
Y ahora,
no,
no,
no,
no puedo.
Me he quedado inválida.
Mis sentimientos ya no funcionan. Aprieto los botones, desesperada.
Y no,
no,
no,
ya no se sienten latidos.
La angustia se me pega a la garganta.
Quiero pedir ayuda
pero es tarde.
En silencio
pequeña
diminuta
ante una inmensidad oscura
muero.
viernes, 5 de febrero de 2016
No pretendáis entender estos versos.
martes, 26 de enero de 2016
20.
martes, 19 de enero de 2016
martes, 12 de enero de 2016
Dolor en el tórax. Punzada aguda en el estómago. Miedo. ¿Y si vuelven a romperme? ¿Y si vuelvo a ser cobarde? ¿Qué pasará si le doy a alguien más el poder de destruirme? ¿Qué pasará si esta vez no salgo entera? Una vez estuve al borde de perderme a mí misma. Una vez casi muero en el intento de volver a ser quien era. Me da miedo volver a morir.
Te tengo miedo, te he dado el poder de acabar conmigo. Me da miedo que algún día acabes conmigo.
Porque podrías hacerlo.
Dolor en la espalda. Salen mis alas.
A veces susurran que vuele.
No quiero, no quiero estar sola. No quiero estar sin ti. Llevo demasiado tiempo esperando a que alguien como tú se volviera loco por mí.
Tú no vas a matarme.
Tú no vas a acabar conmigo.
Tú no puedes romper tu tejado, no vas a acabar conmigo, porque al tratar de acabar conmigo terminarías contigo también.
Esta no es como las batallas que hemos tenido en nuestras vidas, no, esta vez la batalla no es contra nosotros, es contra el mundo.
Esta vez no estoy herida, ahora puedo protegerte.
Yo puedo salvarte
¿Me salvarás tú también?
lunes, 28 de diciembre de 2015
Dice que se alegra de haberme visto, que echa de menos reírse como lo hacía conmigo, yo le digo que ya nadie habla de los planetas y de la sinfonía de la ciencia,que avanza rápidamente. Me mira unos instantes, como el que quiere guardar un recuerdo inmortalizado para siempre. Sonrío y digo que sí, que quizá un día volveremos a vernos. Y a él le cambia el rostro, sé que va a ser la última vez que me mire así, sé que en su cabeza está la idea de borrarme, desde los cimientos más fuertes, hasta la nube que adorna su vida con mi olor.
Y está bien así.
Él no se despide, no se despide porque sabe que bañaremos un adiós con otro fingido hasta luego.
En Barcelona el sol empieza a caer y la lluvia nos moja las pestañas. Sé que nunca más sabré de él y sin embargo siento que no me voy con un sabor amargo, sé que estamos en paz, que la guerra ha terminado. Sé que sabe que amo a alguien ya, sabe que sé que su camino está en otra parte.
Ya no nos hemos esforzado por mantenernos cerca, ya no nos hemos enganchado a esas excusas para vernos, ya no nos ahogamos en el mar ilógico de un amor que negamos que había empezado a morir hacía ya mucho tiempo.
A él le costará algo dormir esta noche. Yo quizá miro alguna foto y recuerdo las cosas buenas.
Los dos recordaremos por qué se acabó, los dos daremos respuesta a la pregunta de por qué si nos quisimos pasó lo que pasó.
Y yo responderé que él decidió por los dos cuando marchó.
sábado, 26 de diciembre de 2015
(versos) cualquiera.
jueves, 24 de diciembre de 2015
Navidad.
Ya me gustaría
Es casi inconsciente este pensamiento recurrente que me atraviesa. Me cuento y les cuento que no es para tanto y lo cierto es que soy dos p...
-
Miro tu foto des del suelo. Antes era costumbre llorar, antes era fácil sufrir por ti. Ahora ni si quiera me salen las lágrimas. ¿Tú también...
-
Es casi inconsciente este pensamiento recurrente que me atraviesa. Me cuento y les cuento que no es para tanto y lo cierto es que soy dos p...
-
Ojalá fuéramos tú y yo la pareja que veo desde aquí, sentada en el metro. Ojalá fuéramos tú y yo porque eso significaría que estamos pisan...

