Felicidad llama de nuevo.

Ha venido la felicidad y se ha colado en mi cama. Tiene manos de hombre y cocina los silencios más cómodos del universo. No le rinde cuentas a nadie, es libre y fascinante. No se deja querer pero quiere, y aunque no lo sepa, yo también quiero. Su gusto musical abarca ciudades, el mundo tiembla si sale a caminar, le gusta quemarse con mi piel, él siempre invita al desastre.

Y el infierno es paraíso cuando se queda conmigo.

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