martes, 24 de noviembre de 2015

.

Cada vez peor,
solo gritan,
discuten
y se matan
con palabras
puñales
desperdicios.
30 años amándose
y hoy solo les queda
el silencio.
No quiero estar aquí
pero no tengo refugio.
No sé contarle a nadie
qué es lo que me ahoga
qué esconden las horas
intermitentes
de mis naufragios.
Estoy sola en esto,
porque todo el mundo se acaba yendo
y al final solo quedo yo
conmigo misma.
No hay nada más duro que dejar de creer en el amor por ver que los dos pilares de tu vida empiezan a derrumbarse.

Es tentador marcharse
llenar la mochila
y alejarse
sin contarle a nadie
dónde voy.


Silencio.
Hoy habla este ahogo.
Ya no me queda nada en lo que creer.


Estoy vacía.

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