'' Se llama moral''

Llevas los cordones de tu vida desatados. Se te enredan.
Sé que no me dejas tocarlos,
pero voy a mirarte mientras
te deshaces de los nudos.
Ríete de mí
me vuelvo valiente
cuando lo haces.
Y repróchame que quiera cerrar
el libro que no hemos sido capaces
de empezar a leer.
Acepto tus disculpas,
vamos a volver a perdernos
pero esta vez sin mapa 
de repuesto.
Sin plan B.
Quizá el plan A
era el correcto
aunque sea terriblemente
molesto
darnos cuenta
de lo equivocados que estaban
nuestros dedos
cuando esquivaban el deseo
de aquel vuelo
infrenable. 
No voy a tocarte, lo prometo.
Tres centímetros de tregua,
te doy ese margen
para que puedas
salir corriendo.
Voy a hacerme la cobarde
aunque ya no tenga miedo
para que puedas mirarme
sin sentir que cargas
con esa enorme culpa
dentro.

Aunque no seamos culpables
y esa culpa sea el pretexto
para no arriesgarnos a 
 perder
     el 
 miedo. 



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