almas mellizas.

Tu insensatez es paralela a mi sin-razón.
Te mueves calculando cada paso, usando el control por primera vez en la vida. No te desatas jamás, no puedes hacerlo. Seríamos el caos más absoluto. La verdad eterna hecha fuego.
Me calas los huesos y los tuerces con sonrisas que no deberían estar y sin embargo, acechan. Tu huida amenaza con persistir en mi historia.
Y cada vez es más evidente que al igual que algo se enciende en nosotros, un lado se vuelve oscuro.
Atrapados en una rueda constante, en la que nunca paramos en el mismo punto. Ver en nosotros la razón y la excusa para intentarlo, pero permanecer atados a todo lo que no deberíamos hacer.
Estamos en el cuerpo equivocado.
Nos conocimos en el momento equivocado.
Somos almas mellizas, no gemelas. Y sin embargo, somos idénticos.
Dos gotas de agua que no impactan sobre el mismo mar y sin embargo, conectan. 
Esa chispa que provoca la risa es la misma que enciende el incendio que arrasaría con todo.
Quizá no en esta vida,
quizá en la siguiente,
nos cruzaremos.
Te veré antes de que puedas decir palabra,
me verás con los ojos llenos de nostalgia marchita
y puede que entonces
comience algo parecido a aquello que jamás podremos ser.
La perfecta línea trazada sobre el lienzo de una vida que parecía estar en blanco.
Destinados a conocerse tarde, como siempre.
Condenados a no creer que es amor.
Es algo parecido al tiempo, siempre presente, incontrolable, malvado y ameno, persistente, calmado y sonriente.
Solo somos eso, cuestión de tiempo.
Este no es el momento de arriesgar todo lo que hemos conseguido,en esta vida voy a mirarte de lejos.
Aunque no sea partícipe de tus logros,
ni cómplice de tus silencios.
Aunque no pueda acariciarte las derrotas,
me llenaré de reproches las manos y tocaré cada línea del destino que esté unida a nuestros puntos de conexión.
Somos unos insensatos que creían que era fácil ser algo sin haberse atrevido a serlo. Llamar 'nada' a un miedo que acecha. No saber dónde colocar las piezas para que todo encaje. Que ninguna pieza del engranaje corresponda al linaje de certezas que llevamos por bandera.
Cada noche la misma duda: ¿Por qué no?. Cada noche la misma respuesta: ¿Por qué sí?
No hubo tiempo, espacio, palabra, que definiera jamás qué era lo que podrían llegar a ser esas dos almas impares.
Solo sabíamos que estábamos conectadas por la misma razón por la que debíamos mantenernos separados.
Sería demasiado fácil caer en la estúpida definición de encajar, pero es lo que hacíamos. Encajábamos y mientras lo hacíamos era tan sencillo todo que acojonaba. Volar ante la caída del precipicio era sinónimo de mantenerse a flote dentro del mar de sus ojos.
Escribirle se convirtió en dar señales de vida. No nos encontramos los puntos cardinales, no quisimos ver más allá, porque mirar más lejos supone rechazar lo que hay cerca. Y cerca teníamos los recuerdos y el dolor.
Heridas que solo nosotros comprendíamos.
El dolor de entender que hay que saber despedirse de todo lo que fuimos en otra vida.
La duda de pensar si sería posible coincidir en esta , quizá un día en el que nada duela ya, nada se esconda. En el que la pasión sea solo sinónimo de drogarse el corazón. Un día en el que pueda ser sin pegas todo lo que nunca pudo ser.
Un día en el que volar significara no estar condenado a la caída.
Un día en el que arriesgar significara ganar, y no rendirle cuentas al destino. 
Un día infinito, vacío de 'peros' y lleno de ganas.
Un día en el que hacer el equipaje no suponga tener que marchar. 
Y en el que marchar no suponga no volver jamás.





Querida alma melliza,
qué lástima que no me miraras un poco más
aquel día en el que nos vimos iguales
ante las dudas.
Desnuda tu alma dice más de mí que de ti.
Desnuda la mía te conoce como si te hubiera rozado.
Puedes no estar aquí,
pero no dudes que te llevo conmigo,
rompiendo las leyes que juramos no romper.
Disfrazando de valiente este corazón cobarde.
Querida alma melliza,
ojalá estuvieras aquí. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

Ni novios, ni amigos, ni colegas. Somos lo que el tiempo deja.

Si algún día te preguntan por mí.

Palabras que te mereces aunque no lo sepas.